Evolución de la formación en Europa desde el inicio de la crisis sanitaria

La pandemia y la crisis sanitaria han dejado una profunda huella tanto en el tejido económico y social, como en el mercado laboral

 

Según Lorenza Pastore, psicóloga formadora de Stimulus Italia, «la situación de urgencia, junto con la propagación del Covid-19, ha obligado a modificar drásticamente el mundo de la formación.»

Los equipos españoles, franceses e italianos de Stimulus han elaborado un resumen de la evolución de la formación en Europa desde el inicio de la crisis sanitaria y explican aquí la evolución de la formación en el año 2020.

Un nuevo panorama para la formación

Desde marzo de 2020, el mundo de la formación ha sufrido dos importantes cambios:

  • La cancelación de todas las formaciones presenciales.
  • El aumento de la demanda de cursos de formación debido a la crisis sanitaria.

Los directivos y las empresas se vieron de repente confrontados a un panorama totalmente nuevo para el que no existían modelos ni respuestas estándar.

Asimismo, los empleados tuvieron que adaptarse de la noche a la mañana a un entorno laboral desconocido hasta entonces. Como era de esperar, todo ello tuvo una importante repercusión en sus vidas y en sus interacciones diarias.

La formación en línea como respuesta común

A medida que el confinamiento se iba imponiendo en toda Europa, se procedía a la cancelación progresiva de las formaciones presenciales.

La primera respuesta a este cambio de contexto fue la implantación del aprendizaje a distancia.

Como explica Aurélie Judlin, Directora de Operaciones de Stimulus Francia, «durante el primer confinamiento, el panorama de la formación sufrió un cambio drástico. Se cancelaron todas las sesiones de formación presenciales y, al mismo tiempo, las empresas empezaron a recibir cada vez más solicitudes por parte de sus colaboradores y de los managers. Tuvimos entonces que organizar varias sesiones virtuales».

Una situación habitual, tal y como explica Carlos Toni Rigueras, manager de Stimulus España: «En España, la situación fue similar a la de otros países europeos. Las empresas que pudieron permitírselo, favorecieron el teletrabajo con un efecto significativo en las acciones de formación previstas, anulando toda intervención presencial. Este tipo de formación es muy importante en nuestro país, ya que puede ser bonificada por el Estado. Por otro lado, el contexto de pandemia, especialmente acusado durante el confinamiento, provocó un creciente interés en la salud mental de la población, por lo que muchas empresas consideraron que era necesario establecer programas de formación a distancia centrados en la misma. Hoy día, se puede asumir que la formación a distancia, es mayoritaria en España, e incluso el Estado ha permitido su bonificación, siempre y cuando se inscriba en un marco específico.».

(Re)Inventar la formación a distancia

La formación a distancia es mucho más que una transposición en formato «digital» del contenido la formación presencial. Según Lorenza Pastore:

«Un curso que ha sido elaborado para ser impartido de manera presencial no puede transformarse directamente en un curso virtual.

Hemos tenido que experimentar con nuevos métodos de formación y elaborar contenidos fáciles de utilizar, atractivos y dinámicos, introduciendo nuevos soportes: videos, secuencias de películas, juegos, fotos, imágenes, audio…

El objetivo consiste en que los temas que se van a tratar tengan la mayor sustancia posible, para captar la atención que decrece rápidamente en línea y para evitar que la gente se esconda detrás de una cámara y un micrófono desactivados. »

La evolución de las solicitudes

Además de los medios de difusión, los requisitos de las empresas en cuanto a contenido también han cambiado. En este sentido, podemos hablar de dos fases claramente diferenciadas:

Al inicio de la pandemia, tal y como indica Lorenza Pastore, «tuvimos que reinventarnos para satisfacer las necesidades de quienes esperaban pautas sobre cómo gestionar este período de incertidumbre. De ahí que empezáramos a diseñar webinars, la herramienta más adecuada para responder rápidamente a preguntas de la vida diaria. ¿Cómo mantener un equilibrio entre el trabajo y la vida personal? ¿Cómo explicar a mis hijos lo que está ocurriendo? ¿Cómo afrontar la ansiedad y el miedo? »

Algo parecido sucedió en Francia: «Al principio, las primeras sesiones que impartimos eran básicamente webinars. La gente estaba ansiosa por saber cómo afrontar los retos derivados del teletrabajo, por cómo resolver los problemas de ansiedad de los empleados… En un primer momento, tuvimos que proponer conceptos y herramientas para hacer frente a estas dificultades.»

«Durante el confinamiento, los contenidos se centraron sobre todo, en aportar herramientas para el afrontamiento de nuevos retos, y el desarrollo de habilidades personales», confirma igualmente Carlos Toni Rigueras.

Posteriormente, hubo una evolución de las necesidades y las solicitudes. En palabras de Aurélie Judlin, «a medida que aumentaba el confinamiento, cada vez más gente se sentía aislada».

Un nuevo enfoque para la formación

Si la respuesta a las necesidades iniciales podía gestionarse adaptando las herramientas disponibles, la nueva necesidad de sociabilidad requería una formación con un enfoque renovado.

«Nos dimos cuenta de que lo que la gente echaba realmente en falta era interactuar socialmente, compartir ideas y sentir la presencia de los demás. Empezamos entonces a desarrollar nuevas modalidades de formación denominadas «Group Counseling», cuyo objetivo consistía en fomentar la participación de los asistentes, en grupos más reducidos y sesiones más cortas y específicas. Al reducir el número de participantes, había mayor interacción, y el formador fomentaba el diálogo, así como el intercambio de emociones y pensamientos» explica Lorenza Pastore.

La necesidad de diálogo y la sociabilidad es un hilo conductor que nos une a todos, tanto en Italia, como en Francia o España.

Como explica Aurélie Judlin: «Empezamos a organizar formaciones en línea en las que los asistentes podían expresarse, intercambiar opiniones, compartir sus dificultades y preguntar al formador cómo afrontar los problemas cotidianos.»

Carlos Toni Rigueras confirma esta tendencia: «Contamos con diversas herramientas para la formación a distancia, como los webinars, los talleres web o el e-learning, cada uno con sus propias virtudes y limitaciones. Seguramente el más utilizado durante el año 2020 haya sido el formato webinar, por su alcance y potencial de distribuir contenidos centrados en la promoción de la salud. Es posible que, durante el año 2021, veamos un cambio hacia talleres web, un formato con aforo más reducido, pero muy similar en cuanto a interacción alumnos-animador al de las sesiones presenciales.»

Conclusión

Si bien la formación se ha visto sometida a cambios drásticos, igualmente importante fue la respuesta de los equipos de Stimulus, trabajando en estrecha colaboración en Francia, Italia y España.

«Hemos dedicado gran parte del año 2020 a reunir a nuestros clientes (de manera virtual) ayudándoles a resolver sus problemas. Al finalizar el año, muchos de estos clientes decidieron crear importantes programas de formación, aceptando las clases virtuales como la norma general. Por esta razón, hemos lanzado diferentes programas híbridos, combinando aprendizaje en línea y clases virtuales».

«Dadas las limitaciones a la hora de impartir formaciones presenciales, hemos hecho un esfuerzo de adaptación para cubrir una necesidad específica en lo relativo al cuidado de la salud mental mediante medios a distancia.», explica Carlos Toni Rigueras. Preservar la salud mental y controlar las emociones al reincorporarse al puesto de trabajo han sido las principales solicitudes de nuestros clientes durante el transcurso del año 2020. En un tiempo como el actual, de tensión elevada, la gente necesitaba apoyo y, a través de la formación a distancia, pudimos ofrecérselo con garantías.»

Lorenza Pastore concluye:

«Hemos introducido nuevas herramientas para satisfacer las necesidades de nuestros clientes, hemos estructurado el e-learning, creado podcasts, desarrollado planes editoriales con artículos y secuencias audiovisuales… Todo esto nos ha permitido reinventarnos y desarrollar modelos que nunca hubiéramos imaginado.»

Ahora nuestro reto consiste en no bajar la guardia. Debemos seguir confiando en nuestra capacidad de escuchar, en nuestra empatía, trabajando en estrecha colaboración con los responsables de recursos humanos para entender y anticipar las verdaderas necesidades de sus equipos. Esta es la única manera de poder garantizar una respuesta acorde con la época que estamos viviendo y con las necesidades de los trabajadores.»

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