« POR FIN UNAS PRÁCTICAS DE LIDERAZGO QUE HAN DEMOSTRADO SU ÉXITO EN CUESTIONES DE BIENESTAR Y EFICACIA »

¿Por qué?

  • Desarrollar una cultura directiva sólida, sana y eficaz.
  • Reforzar las capacidades de acción y de movilización de los directivos.

¿Cómo?

  • Cuestionar la cultura actual de liderazgo que se aplica en su organización.
  • Sensibilizar a los directivos sobre el efecto de las prácticas saludables de liderazgo.
  • Desarrollar competencias de liderazgo: reconocimiento, diálogo en el trabajo, cooperación, apoyo a la autonomía, inteligencia emocional, convivencia…
  • Fomentar la influencia positiva entre los directivos.
  • Fomentar la evolución de la organización para potenciar el bienestar y la eficacia en el trabajo.